Venta a distancia

Venta a distancia

 

Las compraventas online son consideradas en el sistema legal nacional como ventas especiales, y se rigen por una normativa específica. Son lo que se conoce como ventas a distancia, y su régimen legal se asimila a las ya tradicionales ventas fuera de establecimiento mercantil.

 

Al inicio de su regulación, el legislador quiso establecer un registro público en el que debían inscribirse todos aquellos que quisieran vender sus productos o servicios online, y quiso exigir una autorización especial otorgada por las autoridades de las Comunidades Autónomas. Obviamente, esta barbaridad, fue declarada inconstitucional por la Sentencia del Tribunal Constitucional 124/2003, de 19 de junio, que resolvió en Pleno de 19 Junio de 2003, los recursos de inconstitucionalidad 1254/96 y 1255/96 -acumulados- contra la Ley de Ordenación del Comercio minorista.

 

Como su nombre indica, se consideran ventas a distancia las celebradas sin la presencia física simultánea del comprador y del vendedor, y se permite cualquier técnica de comunicación dentro de un sistema de contratación organizado por el vendedor. Esto quiere decir que siempre se tiene que tener muy claro que un simple mail, puede llegar a ser una prestación de consentimiento vinculante a todos los efectos.

 

Las propuestas de contratación en la venta a distancia deben expresar inequívocamente que son ofertas comerciales, y en todo caso deberán cumplir las disposiciones vigentes sobre condiciones generales de contratación, protección de los menores y respeto a la intimidad. Y deben también, cuando en las propuestas se utilicen datos personales procedentes de fuentes accesibles al público, proporcionar al destinatario la información a la que obliga la Ley Organica de protección de Datos, de la que hablaremos en otro post.

 

Antes de iniciar el procedimiento de contratación a distancia, el vendedor debe suministrar al consumidor, de forma veraz, eficaz y suficiente, información relativa a su identidad, sus datos de contacto con expresión de su dirección física, las características esenciales del producto o servicio que ofrece adquirir, con indicación expresa del precio, incluidos todos los impuestos y los gastos de entrega y transporte, la forma de pago, las modalidades de entrega o de ejecución del servicio, la existencia de un derecho de desistimiento o resolución, el plazo de validez de la oferta y del precio del producto o servicio.

 

El consentimiento del comprador se exige que siempre debe de ser expreso, no cabiendo el consentimiento tácito bajo ningún concepto, estando terminante prohibido por la legislación vigente a fecha de redacción de este post, el envío de productos no solicitados (obviamente estamos hablando de productos respecto de los que quien envía, exige contraprestación económica). La sanción prevista para el comerciante que incumpla esta prohibición legal, es la pérdida del producto y la imposibilidad de exigir el pago del mismo.

 

El plazo de ejecución del pedido no podrá ser superior a los treinta días naturales, salvo que se hubiera pactado expresamente otro plazo superior entre comprador y vendedor, y si transcurrido este plazo no se realiza la entrega por inexistencia del objeto pedido, como por ejemplo en los casos en que al vendedor se le ha acabado el stock, el comprador deberá ser informado de esta falta de disponibilidad, deberá poder recuperar cuanto antes las sumas que haya abonado y en cualquier caso en otro plazo de tiempo no superior a otros treinta días. En el supuesto de que el vendedor no realice este abono en el plazo señalado, el comprador podrá reclamar que se le pague el doble de la suma adeudada.

 

En cuanto al derecho de desistimiento, el comprador siempre dispondrá de un plazo mínimo de siete días hábiles para desistir del contrato sin penalización alguna y sin necesidad de explicar, y mucho menos justificar, las causas del desistimiento. Este derecho de desistimiento no requiere ninguna formalidad específica, bastando un simple correo electrónico, y los únicos gastos que en su caso deberá soportar el comprador son los costes directo de devolución del producto al vendedor. Cualquier cláusula que se imponga al comprador de renuncia o penalización a su derecho de desistimiento, será nula de pleno derecho.

 

En síntesis, las características de las compraventas online como compraventas a distancia, son las aquí descritas. Más adelante tendremos ocasión de profundizar en cada una de ellas de modo individualizado.

 

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